HISTORIA DE “ LA MONTAÑA
BLANCA”.
El Dhaulagiri ocupa el número XLII
del servicio cartográfico de la India; su nombre proviene
del sánscrito Dhavala giri “Montaña Blanca”
se dice que cuando los viajeros preguntaban por el nombre de algún
pico, si no lo conocían contestaban con uno obvio como “montaña
blanca” después de todo la mayoría de las montañas
del Himalaya son blancas.
El Dhaulagiri era conocido desde comienzos del siglo IXX cuando
el teniente Webb realizo algunas mediciones lo que motivó
que se le tachara de ridículo, como resultado de sus mediciones
calculó la altura del Dhaulagiri en unos 2000 metros mas
que el Chimborazo que era considerado en esos tiempos la mayor cumbre
del mundo, tiempo después mediciones realizadas por el Teniente
James Herbert confirmo las mediciones de Webb.
En 1950 el Dhaulagiri fue uno de los posibles objetivos de los franceses
cuando intentaron escalar el primer ochomil (Escalaron el Annapurna)
Lionel Terray uno de los mejores alpinistas de la época,
afirmo que esa montaña era inescalable, al menos por sus
vertientes norte y sur, Lionel Terray aseguro que esa montaña
jamás sería escalada. Tiempo después Terray
dijo a Max Eiselin que si esta montaña tenia una posibilidad
esta era por la arista noreste, que tenia buenas posibilidades de
éxito. Al parecer Terray no estaba tan equivocado, pues esa
fue la ruta que tomo Eiselin cuando piso la cumbre del Dhaulagiri
En 1960 y tras muchos intentos por expediciones de distintas nacionalidades
entre ellas una argentina llego por segunda ves el Suizo Max Eiselin,
en esta ocasión no pretendía seguir la misma ruta
que las otras expediciones y se enfoco en la arista noreste, la
expedición no era Suiza, se trataba de una expedición
internacional en la que además de Eiselin, Ernst Forrer,
Albin Schelbert , Michel Vaucher, Jean Jacques que residía
en Nepal y Hugo Weber eran Suizos, Kurt Dimberger Austriaco, Peter
Diener de nacionalidad Alemana y los polacos Georg Hajdukiewicz,
Adam Skoczylas Médico y ayudante de la expedición,
además del camarógrafo de la expedición encargado
de realizar la película, el Suizo americano Günter Dyhrenfurt.
Además llevaban a siete sherpas bajo las ordenes de Ang Dawa.
Con ellos también estaba un miembro importantísimo,
“El Yeti” una avioneta equipada para aterrizar en glaciares
que les abastecería de todo el equipo de montaña,
comida y llevarían alpinistas al collado noreste. El Yeti
se convirtió en lo mas importante de esta expedición,
pues continuamente rompió records de aterrizaje en alturas,
fue muy osado su uso hasta que tras un accidente se estrello, aunque
los pilotos quedaron ilesos.
A comienzos de mayo el campo V estaba montado a 7450 m. Durante
todo ese tiempo el equipo se vio obligado a trabajar sin oxígeno,
debido a que los tanques llegaron casi vacíos sin razón
aparente, desde ese campo se hizo un intento de cumbre, pero fracasó
a 7800 m. A causa del mal tiempo. Tras discusiones y diferencias
entre el grupo Diemberger subió junto con Forrer, Schelbert
y dos Sherpas al campo IV, al otro día se les había
unido Peter y Diener, así pues había nueve personas
en el campo V al día siguiente Roussi; Vaucher y Weber se
vieron obligados a bajar, los seis que quedaron subieron con una
tienda y la montaron a 7800 m. Los seis se amontonaron en la tienda
y sin poder dormir, pasaron la noche, durante la noche enfadado
Nima Dorje se salió de la tienda y paso la noche al raso,
al otro día amaneció despejado y sin viento era 13
de mayo, un día perfecto, así pues el grupo llegó
a la cumbre a las 12:30 del día de ese 13 de mayo de 1960
llegó primero Dimberger y Schelbert seguidos por Nawang Dorge,
Forrer y Nima Dorje, por último Diener. Diez días
mas tarde la ascensión era repetida por Vaucher
y Weber. Así Diemberger se convirtió junto con Bhul
en los dos únicos escaladores en escalar dos ochomiles vírgenes.
El Dhaulagiri tiene en la actualidad unas 16 rutas, aun que no todas
salen hasta la cumbre, posee entre sus enormes laderas algunas de
las rutas más difíciles en altura que existen en el
Himalaya y constituye una cumbre solitaria y difícil ansiada
para cualquier alpinista.